La Enajenada nació en el año 2003 como iniciativa de Gastón Valdes, su hermano Martín (quien hoy en día continúa en La Mojigata), y su grupo de amigos.
Ninguno de ellos sabía cómo fundar una murga, pero inspirados por A Contrafarsa, comenzaron a darle forma a su idea, sabiendo que lo que más les importaba era juntarse a cantar y expresarse.
Le pidieron ayuda a Tabaré Aguiar quien es amigo de Gastón y, en un principio, fue él quien los acompañó como amigo y tallerista. Les enseñó a bailar, a cantar, a moverse. A modo de taller les brindó conceptos básicos. Luego comenzaron a escribir y a formular ideas de qué querían decir en esa época y cómo lo querían decir. Como mencionó Gastón “todo iba saliendo a los ponchazos”, porque ninguno sabía lo que hacía, por ejemplo, los encargados de la batería nunca antes habían utilizado el instrumento.
Sus ensayos transcurrían en el centro cultural Guyunusa, en San Martín y León Pérez. A pesar de su poca experiencia y de los contratiempos, salieron en el mismo año 2003. También organizaron varios festivales como ser en el Club Cerrito y en El Faro de Ingeniería.
En el 2004 también quisieron salir pero no pudieron cumplir con este objetivo debido a que mucha gente ya se había ido y no contaban con un lugar de ensayo. Gastón estaba con problemas personales y se fue de la murga; sabe que algunos de sus compañeros continuaron un tiempo más con la iniciativa, pero no volvieron a concursar.
El nombre La Enajenada surgió luego de una lluvia de ideas, había varias propuestas, pero por lo alocado que sintieron su origen optaron por este nombre.
Testimonio de Gastón Valdes.