Banderín (1937-1938)
Surge este periódico sobrepujado por la inquietud de corazones jóvenes. Nace ya experiente, sabe que no podría ondular suave y armonioso en las tardes. Que ya no hay tardes en el mundo, ni Angelus, ni brisas, que hicieran musical la delicada fiesta. Solo existe la noche, noche negra, furia y viento. Un recodo oscuro de la entraña donde se gesta la liberación definitiva de la humanidad. No, más. Porque ni el fascismo, ni ninguna legión negrera de las que lo emulan podrán detener a la vida en marcha.