Dirección: Esther Correch de Cáceres
Nosotros, los médicos, sufrimos más que nadie el vértigo de la acción. Hacer un diagnóstico significa un esfuerzo mental y moral muy grande: para el novicio, porque su práctica es resbaladiza aún; para el veterano, porque un error, nadie se lo perdonaría...
Necesitamos, pues, desviar a menudo nuestra actividad en otros campos más ventilados y nuevos: por eso tomamos a veces la pluma para decir algo que no es ciencia médica. Es lo que hacemos en este momento, y nos sentimos felices de poder respirar el aire libérrimo que sopla en esta Revista!